Cuidados del girasol

Cuidados del girasol - Girasoles cortados

Los cuidados del girasol son relativamente fáciles ya que son plantas bastante resistentes ,aunque debes tener en cuenta una serie de consejos.


Luz y ubicación de los girasoles

Los girasoles requieren de al menos 6 a 8 horas de luz solar directa al día, por lo que es importante ubicarlos en un lugar soleado en el jardín o en un recipiente en el que reciban la máxima cantidad de luz solar posible. Además, es extremadamente importante proteger el cultivo del viento y de las heladas. Aunque no son plantas de interior, sí que pueden colocarse dentro de casa (y sobrevivir en el proceso) si se miman y cuidan con esmero.


¿Cómo regar los girasoles?

Durante las primeras etapas de crecimiento, los girasoles requieren un riego regular para mantener el suelo ligeramente húmedo. Sin embargo, una vez que están establecidos, son bastante resistentes a la sequía y pueden tolerar periodos de sequía moderada. Evita el exceso de riego, ya que el encharcamiento puede causar pudrición de las raíces.


Poda de los girasoles

La poda de los girasoles no es una práctica común, puesto que su crecimiento natural y su belleza radican en sus tallos altos y sus flores majestuosas. Sin embargo, en ciertas situaciones, la poda selectiva puede ser necesaria, y los jardineros suelen hacerla durante el mes de junio.
A medida que las flores de los girasoles se marchitan, puedes podarlas para mantener una apariencia estética y evitar que la planta destine energía a la producción de semillas. Por tanto, corta las flores marchitas cerca de la base de la flor utilizando tijeras de podar limpias. Asimismo, si observas hojas dañadas, enfermas o afectadas por plagas, puedes cortarlas para proteger la salud de la planta.


Cuidados del girasol que ya está cortado:

• Riego. Lo ideal es regarlos con agua fresquita cada día o cada dos días. Eso sí, conviene evitar siempre que haya pétalos u hojas en el agua, pues esto puede provocar que se pudra el tallo o se deteriore la flor.
• Vitaminas: es básico agregar siempre “flower food” para mantener las plantas bonitas y bien hidratadas. “es como nuestro café de la mañana”. Aunque también existe una alternativa casera: las aspirinas.
• Lugar: Los girasoles deben colocarse en un sitio fresco al que no llegue luz solar directa. Además, debemos evitar que el ramo esté cerca de cualquier aparato que emita calor, aire frío, vapor o similares. Y es que las flores huyen de las temperaturas extremas.
• Corta el tallo: Por último, Mireia nos da un truco de florista: corta el tallo en diagonal, y no recto, para que absorba más agua, repitiendo esta acción cada dos días. Y, por supuesto, mima las plantas.

Fuente: Colvin Mireia Aldomà


Principales plagas de los girasoles:

Los girasoles, como cualquier otro ser vivo, puede sufrir de plagas y enfermedades que comprometen la salud y duración de la planta. Los pulgones son pequeños insectos chupadores que frecuentemente se suelen alimentar de la savia de la planta del girasol y lo debilitan. También suelen aparecer plagas de orugas de mariposas y polillas que se comen las hojas y flores del girasol, tal y como también hacen los escarabajos.
Por otro lado, los caracoles y las babosas pueden dañar los girasoles más jóvenes y afectar a las partes inferiores de los tallos de los girasoles. Puedes utilizar barreras físicas, como cintas de cobre alrededor de las plantas, o aplicar cebo para controlar su presencia.
Algunas otras plagas son el mildiu de girasol, responsable del enanismo y del escaso desarrollo de estas plantas, o la podredumbre húmeda, que aparece en entornos de intensa humedad y temperaturas muy cálidas afectando a la estructura inferior del tallo. Vigila también la roya, una enfermedad que provoca manchas rojizas y negras en las hojas del girasol y es muy peligrosa.

¿Tienes claros los cuidados del girasol? ¿Te animas a plantarlos?