Ideas de regalo

Qué regalar a la loca de los girasoles de tu vida

Todos tenemos a alguien a quien vemos en ciertas cosas.

Una canción. Una frase. Un sitio donde nos reímos muchísimo.

Y luego está ella, que ha conseguido que cada vez que veas un girasol pienses automáticamente: «Mira, la pesada esta». Pero con amor. Con muchísimo amor.

La que recibe fotos de girasoles de todo el mundo. La que encuentra uno en una esquina de un escaparate a veinte metros. La que dice «no necesito otra taza» mientras acerca el móvil para verla mejor.

Si estás buscando regalos para amantes de los girasoles, probablemente conoces a una persona así. O eres tú y has abierto este artículo para enviarlo después con un inocente «qué bonito esto».

Bienvenida. Aquí entendemos perfectamente ese nivel de sutileza.

Vamos a buscar un regalo que le haga reír al abrirlo y que, un poquito después, le toque la patata.

Primero: piensa en ella, con todas sus pequeñas manías

¿Qué hace que esa persona sea tan ella?

¿Recalienta el café tres veces porque se pone a hablar? ¿Lleva un libro en el bolso aunque solo vaya a comprar pan? ¿Hace listas para todo y después pierde la lista? ¿Guarda fotos de momentos que tú ya habías olvidado?

Esas pequeñas cosas ayudan mucho a elegir.

Puedes regalarle algo que acompañe sus mañanas, sus lecturas o sus planes. Y puedes añadir una nota que explique por qué lo has escogido. Ahí es donde un regalo empieza a tener vuestra historia.

Porque ella verá los girasoles enseguida. Pero cuando lea «me acordé de nuestros cafés», probablemente te mirará de otra manera.

Igual hasta te abraza. Ve preparando dónde dejar el bolso.

1. Una taza para la loca de los girasoles oficialmente reconocida

Hay títulos que se consiguen estudiando. El de loca de los girasoles suele llegar después de recibir la misma flor por WhatsApp de ocho personas distintas.

Si ella ya lo lleva con orgullo, la taza La loca de los girasoles puede hacerle bastante gracia. Además, puedes elegir el tipo de pelo entre las opciones disponibles para acercar la ilustración a su estilo.

Es una idea bonita para esa amiga que empieza las mañanas con café, para tu hermana o para alguien que disfruta teniendo su taza favorita siempre a mano. Esa que, cuando está en el lavavajillas, provoca una pequeña crisis doméstica.

Puedes acompañarla con su café o infusión favorita y una nota:

Vi esta taza y pensé en ti. Luego pensé que ya tenías muchas. Después recordé que contigo ese argumento nunca ha servido de nada. Te quiero.

Y si quieres ir por el lado más emotivo, la taza Significado Persona Girasol puede ayudarte a agradecerle algo concreto: aquella llamada, cómo se alegró por ti o las veces que te ha hecho compañía sin tener que organizar un gran plan.

2. Una tote para sus cosas de chica girasol y sus «por si acaso»

Hay bolsos que guardan una cartera y unas llaves.

Y hay bolsas en las que podrías encontrar un libro, un neceser, dos tickets, una merienda y la solución provisional a casi cualquier problema.

Si ella pertenece al segundo grupo, la tote bag Cosas de chica girasol puede acompañarla en bastantes aventuras cotidianas.

A clase, a una librería, a una tarde de recados o a ese paseo en el que «no vamos a comprar nada». Todas sabemos cómo acaba ese paseo.

Lo bonito es que puedes entregarla con algo vuestro dentro: una carta, una foto o una invitación a un plan que lleváis demasiado tiempo posponiendo.

Dentro caben tus cosas, algún libro que no pensabas comprar y los próximos recuerdos que nos quedan por hacer juntas.

Si su combinación favorita es café y girasoles, también puedes mirar la tote bag Collage de girasoles y café. Hay personas a las que prácticamente les estás describiendo el día ideal.

3. Un marcapáginas para la que se enamora de personajes y pierde horas de sueño

Te dice que va a leer un ratito y, cuando vuelve a mirar el reloj, ha pasado algo bastante poco compatible con madrugar.

Se emociona con una historia. Te manda frases. Te recomienda un libro con tanta intensidad que acabas sintiendo que tienes deberes.

Para ella, un marcapáginas de girasoles puede encontrar su sitio entre todas esas páginas. Incluye borla y permite personalizarlo con un nombre o una frase corta.

Puedes regalarlo con un libro que tenga pendiente o con uno que hayas elegido pensando en sus gustos. Y dejarle una nota en la primera página:

Para acompañarte en tus próximos «un capítulo más». Si acabas llorando por un personaje, puedes llamarme. Pero acuérdate de decirme primero que es del libro, que me asustas.

También puede ser un detalle precioso para alguien que te enseñó a disfrutar leyendo. Una profesora, tu madre, una amiga que siempre ha sabido recomendarte justo la historia que necesitabas.

4. Un marco con una foto vuestra: aquí puede aparecer la lagrimilla

Abre la galería del móvil y busca una foto que te haga sonreír.

Puede que no sea la mejor iluminada. Quizá salís despeinadas, alguien tiene los ojos medio cerrados y detrás aparece una bolsa que nadie vio antes de hacerla.

Pero te acuerdas de ese día. De lo que hablasteis. De cómo te sentías.

Esa puede ser la foto.

El marco de fotos imantado Flores sobre azul puede acompañar uno de esos recuerdos que apetece tener a la vista.

Me gusta especialmente como regalo para alguien que vive lejos, para una amiga con la que cuesta coincidir o para tu madre, que probablemente sigue diciendo que nunca le mandas fotos suficientes.

Puedes añadir:

He buscado una foto en la que saliéramos estupendas, pero en esta se nos nota demasiado lo bien que lo pasamos. Me quedo con esa cara nuestra.

Y ahí ya veremos quién aguanta mejor el tipo. Tú lleva pañuelos por si acaso, que también sirven para disimular diciendo que tienes alergia.

5. Imanes para decir «me acordé de ti» un día cualquiera

A veces ves algo y sabes enseguida a quién se lo regalarías.

No hay cumpleaños cerca. Tampoco aniversario. Simplemente te apetece tener un detalle con ella.

El pack de cinco imanes con frases bonitas y girasoles encaja en esas pequeñas sorpresas que llegan entre un martes normal y una lista de la compra.

Puedes acompañarlo con fotos impresas o una nota para que tenga algo especial que sujetar desde el principio.

Piensa en lo bonito que puede ser encontrarse un recuerdo vuestro al ir a por leche. Ahí, entre lo que falta comprar y lo que toca hacer mañana, aparecéis vosotras.

Para sujetar fotos, notas y la lista de la compra. Mis ganas de verte ya las sujeto yo como puedo.

Un poquito intensa la dedicatoria, sí. Pero si nos vamos a poner cariñosas, vamos a hacerlo bien.

6. Una taza y unos posavasos para vuestros cafés de tres horas

Hay amistades que necesitan muy poca organización.

Una mesa, algo de beber y esa frase peligrosa: «Tengo una cosa que contarte».

Tres horas después habéis hablado del trabajo, de una serie, de aquella persona que apareció por sorpresa y de un tema de 2014 que evidentemente había que volver a revisar.

Para esa compañera de conversaciones, puedes combinar una taza con unos posavasos que encajen con su estilo.

Elige los diseños pensando en su rincón favorito y añade una propuesta concreta para estrenarlos:

El regalo incluye una petición formal de café contigo. La duración aproximada dependerá de todo lo que tengamos que contarnos. Reserva la tarde.

Lo mejor de esta idea es que podéis seguir construyendo recuerdos alrededor del regalo. Cada café nuevo irá teniendo su propia conversación.

7. Un planner o calendario para la que tiene mil planes y diecisiete pestañas abiertas

En el ordenador y en la cabeza.

Tiene cosas que hacer, ideas que apuntar y una confianza preciosa en todo lo que va a conseguir el lunes.

Si le gusta organizarse y tener sus tareas a la vista, puedes elegir un planner, una checklist imantada o un calendario con girasoles. Revisa las características de cada modelo y el año si escoges un calendario.

Es una idea que puede acompañar una etapa nueva: un trabajo, una mudanza, un proyecto o esas ganas de dedicarle un poco más de espacio a sus propios planes.

Y junto al regalo, déjale una nota:

Para todos esos planes que me encanta escucharte contar. Incluye también alguno conmigo, que pienso seguir formando parte del lío.

Porque acompañar a alguien también es interesarte por lo que quiere hacer. Preguntarle cómo va. Celebrar cuando se atreve y estar cerca cuando las cosas necesitan otro intento.

Aunque luego te mande un audio de siete minutos explicándote su nueva idea. Ya sabes dónde te has metido.

8. Una lectura o un diario para guardar sus pequeños momentos

Quizá ella es de las que recuerda exactamente qué dijiste aquel día.

Guarda mensajes. Hace fotos de rincones. Se acuerda de una tarde que parecía normal y te explica por qué fue bonita.

Para alguien así, puedes mirar El tarro de los girasoles, diario digital de momentos. Si prefiere leer, tienes el ebook Lo que me enseñó un girasol.

Consulta el contenido y la forma de utilizar cada uno para elegir según sus hábitos.

Puedes acompañarlo con estas palabras:

Me encanta cómo encuentras cosas bonitas que a veces a mí se me pasan. Espero que aquí guardes muchas. Y que en unas cuantas aparezca yo haciendo alguna tontería.

Es un regalo para conocer un poquito mejor esa parte suya que disfruta leyendo, escribiendo o volviendo a ciertos recuerdos.

¿Y si ya tiene muchísimas cosas con girasoles?

Entonces tienes delante a alguien comprometida con la causa. 🌻

Fíjate en lo que usa más y en lo que todavía le haría ilusión descubrir. Si tiene muchas tazas, quizá una foto vuestra, un marcapáginas o una tote encajen mejor en este momento.

También puedes unir el detalle a un plan: una bolsa para una escapada, una taza para vuestro próximo desayuno o un libro para leer las dos.

Lo que tú sabes de ella es tu mejor pista. Esa costumbre que te hace gracia, la afición de la que siempre habla o aquel recuerdo que todavía os hace reír.

La nota que puede acabar guardada durante años

Dedícale unos minutos. Piensa en algo que quieras agradecerle o en una escena que os represente.

Puedes empezar por aquí:

  • «Cada vez que veo un girasol pienso en ti. Te estás quedando con todos los escaparates».
  • «Gracias por escuchar mis dramas, celebrar mis alegrías y avisarme cuando llevo algo entre los dientes. Eso también es amor».
  • «Echo de menos nuestros cafés y esa facilidad que tenemos para convertir cualquier cosa en una conversación eterna».
  • «Te habría comprado un campo de girasoles, pero luego había que ver dónde lo ponías».
  • «Qué suerte que, entre tanta gente, nos haya dado por coincidir y seguir eligiéndonos».

Tienes más ideas entre nuestras frases de girasoles para dedicar. Añade una broma vuestra, una fecha o el nombre de un lugar y deja que suene a ti.

Si al escribirla te emocionas un poco, puedes descansar y seguir. Si se te cae una lágrima sobre el papel, diremos que es una edición especial.

Ahora sí: elige ese que te ha hecho pensar en ella

Puedes descubrir más regalos con girasoles en De Girasoles. Preparamos los pedidos desde Tenerife y enviamos productos físicos a toda España, incluidas Canarias, península y Baleares. Revisa las opciones de personalización y las condiciones de envío si tienes una fecha en mente.

Ojalá encuentres ese detalle que te haga imaginar su cara al abrirlo.

Primero la risa: «Qué fuerte, si soy yo».

Después la nota.

Y luego ese abrazo un poco más largo de lo habitual, en el que ya os habéis dicho bastante.

Si has leído todo esto pensando en lo mucho que te gustaría recibir uno, envía el enlace. Puedes poner «jajaja, mira» para mantener el misterio.

No lo vas a mantener, pero se valora el intento. 🌻

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